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lunes, 10 de marzo de 2014

Los animales herbívoros ‘aliados y protectores’ de la biodiversidad en los pastizales sobrefertilizados por el hombre

-El pastoreo funciona de una manera natural y simple.
-Los herbívoros o animales de pastoreo se alimentan de los altos pastos que impiden que la luz solar llegue al suelo.
-El análisis de los datos llevó a la conclusión de que los herbívoros mejoraron la biodiversidad.

Fuente de información: www.ecoticias.com

Grupo 12: Alejandro Rodríguez Majano

domingo, 9 de marzo de 2014

Relación entre los hongos y el carbono del suelo.

Investigadores panameños afirman que los hongos determinan el futuro del carbono en el suelo
"Este hallazgo pone a la biología de los suelos al frente y centro del debate sobre los factores que impulsan el almacenamiento de carbono en el suelo", comentó Turner, quien colaboró con investigadores de la Universidad de Texas en Austin y la Universidad de Boston.
ENVIADO POR: ECOTICIAS.COM / RED / AGENCIAS, 29/01/2014, 09:52 H | (70) VECES LEÍDA
Cuando los científicos discuten el cambio global, a menudo se enfocan en la cantidad de carbono en la atmósfera y la vegetación. Pero los suelos contienen más carbono que el aire y las plantas combinados. Esto significa que incluso un pequeño cambio en el carbono del suelo podría tener implicaciones importantes para la atmósfera y el clima de la Tierra. Una reciente investigación por el científico Benjamin Turner y sus colegas del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales apunta a un controlador inesperado del contenido de carbono del suelo: los hongos.

Más información aquí: http://www.ecoticias.com/naturaleza/88085/noticia-medio-ambiente-Investigadores-panamenos-afirman-hongos-determinan-futuro-carbono-suelo

Ecoticias.com

Marta Sánchez Sánchez 
Grupo 9

jueves, 6 de marzo de 2014



Tracing Unscooped Dog Waste Back to the Culprit

En esta noticia nos cuentan como en un complejo de apartamentos estadounidenses han usado un método para poder saber quién no recoge los excrementos y residuos de sus perros.

Así han creado una base de datos en la que los dueños de los perros proporcionaban muestras de ADN de estos y con ello poder analizar los excrementos encontrados y no recogidos y encontrar a sus dueños para poder así acabar con el problema de los residuos de perro en las calles.

Noticia

Jose Manuel Moreno

El gusano plano de Nueva Guinea (Platydemus Manokwari) llega a Europa.

Llega a Europa el gusano plano de Nueva Guinea, una de las peores especies invasoras.
 05/03/2014

   Una de las consecuencias de la globalización y el aumento en todo el mundo el comercio de mercancías es la introducción de especies exóticas invasoras. En la lista de las 100 peores especies exóticas invasoras en el mundo, sólo hay un gusano plano terrestre -Platydemus Manokwari-, también llamado gusano plano de Nueva Guinea.
   
   Esta especie se ha encontrado en Francia, concretamente en Normandía, y fue identificado por un equipo internacional dirigido por Jean-Lou Justine, del Museo Nacional de Historia Natural de Francia. Este es el primer descubrimiento de la especie en Europa, según el artículo publicado este 4 de marzo en PeerJ.




Grupo 2: José Ramón Muñoz Moya.

martes, 4 de marzo de 2014

Un virus gigante ‘revive’ tras pasar 30.000 años congelado



     Un grupo de investigadores consigue que el pithovirus infecte a amebas 300 siglos después. El cambio climático puede acelerar la llegada de otros patógenos antiguos, alerta un estudio.
Una imagen de una ameba infectada por el


Alba Luna Jiménez, GRUPO 9

domingo, 2 de marzo de 2014

Los expertos alertan sobre el efecto de la contaminación china en la agricultura

Los investigadores afirman que afecta a la fotosíntesis y mermará el rendimiento de las cosechas

El consulado de España en Pekín aconseja a los residentes que tomen medidas de protección

Semillas de pimientos y tomate, que tardan 20 días en convertirse en plantas, emplearon más de dos meses en germinar


Ana María Gascón Ruiz. Grupo 10

martes, 25 de febrero de 2014



El eslabón débil del ciclo de la malaria

Foto
La malaria es una enfermedad causada por un parásito, el plasmodio(Plasmodium falciparum la mayoría de las veces, aunque en Asia también existe el Plasmodium vivax). Y este organismo tiene un ciclo endiablado con varias fases que permite que se vaya adaptando a sus diferentes entornos (de humano a mosquito y vuelta, pasando por la sangre o el hígado de los afectados). El descubrimiento de la proteína que regula uno de estos pasos, el que permite que el plasmodio pase de una persona a un mosquito (desde donde, tras otro cambio, puede volver a ser inoculado a una persona), es un hallazgo clave para romper la cadena infecciosa. Lo ha hecho un equipo internacional con participación del Centro de Investigación en Salud Internacional de Barcelona (Cresib por sus siglas en catalán), la Universidad de Princeton y la Escuela de Medicina Tropical de Londres. Lo publican enNature.


El ciclo de la malaria. / EL PAÍS
De todo el complejo ciclo del plasmodio, la proteína AP2-G actúa en una fase muy especial: la que permite que el organismo pase de la fase asexuada en que prolifera en los humanos, el trofozoito en que circula por la sangre destruyendo los glóbulos rojos, a la fase sexuada, los gametocitos, que es la que sobrevive si es absorbida por los mosquitos anofeles.
“En el mosquito solo son viables las formas sexuales y esta proteína es la que regula el paso desde la forma asexuada”, explica Alfred Cortés, investigador del Cresib que ha dirigido la parte española del trabajo. “Se trata de un fenómeno probabilístico. Alrededor del 99% de las veces el parásito pasa de una forma asexuada a otra, pero entre un 1% y un 5% de las veces lo hace a la forma sexual”, añade.
La identificación de la proteína abre toda una serie de posibilidades para trabajar con un fin claro: controlar —o erradicar— la malaria. Y ya la mayoría de los científicos asocian ambas palabras: “La erradicación sería el mejor control, porque si no hay riesgo de rebrotes”, dice Cortés.
No es poco lo que está en juego. El último informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que en el mundo hay 104 países (la mayoría de los tropicales y muchos subtropicales, aunque se concentra en África) donde la malaria es endémica, y que en 2010 causó alrededor de 219 millones de casos, con 660.000 muertes, la mayoría de niños de menos de cinco años. La primera idea sería bloquear esta proteína. De esta manera el parásito quedaría en el afectado, pero sin generar formas viables para seguirse propagando.
Pero Cortés apunta a más posibilidades aún que habrá que trabajar. “Una vez descubierta la molécula, lo que queda es tirar del hilo”, dice. También podría ser útil una aplicación contraria: activarla tanto que todos los parásitos del individuo se convirtieran en formas sexuales. Estas solo sobreviven un corto periodo de tiempo en las personas, y necesitan pasar a un mosquito para sobrevivir. Si se consiguiera este proceso, el afectado quedaría limpio de plasmodio, y si a la vez se logra que no pase a un mosquito, el organismo se extinguiría. Otra posibilidad sería actuar sobre la proteína para que todos los gametocitos generados sean machos o hembras, con lo que también se rompería el ciclo.
Pero, una vez abierto el melón de las posibilidades científicas, también está la opción de no actuar sobre la proteína, sino sobre la epigenética que hace que esta se active, añade Cortés. “Hasta ahora se conocía la epigenética de las proteínas externas del plasmodio, pero cada vez sabemos más de las interiores”. La regulación epigenética (actuar sobre los semáforos que hacen que un gen se active o no para codificar la correspondiente proteína) ya se está estudiando mucho en cáncer con buenos resultados, por lo que hay fármacos que se sabe cómo actúan, señala Cortés.

El descubrimiento abre toda una serie de posibilidades para trabajar controlar, o erradicar, la enfermedad
Todas estas posibilidades no implican dejar de trabajar en la vacuna, en la que la misma Fundación ISGlobal que gestiona el Cresib participa a través del prototipo que desarrolla Pedro Alonso. “Hace tiempo que tenemos claro que no podíamos poner todos los huevos en la misma cesta”, dice Cortés.
Pero él defiende su aproximación. “La proteína no tiene casi mutaciones en la naturaleza”, dice después de haber secuenciado la de un millar de ejemplares. Esto suele querer decir que hace un trabajo muy específico que exige una estructura muy concreta. Esto es una ventaja cuando se trata con proteínas y células, ya que es un indicador de que la probabilidad de que se creen resistencias es baja. Si no, aunque hasta ahora nadie ha forzado a mutar a la proteína porque no ha recibido el ataque de tratamientos dirigidos contra ella, el propio azar de la variabilidad natural haría que convivieran varias formas.
Todo esto son solo posibilidades de momento. La posibilidad de que aparezcan resistencias y la dificultad de desarrollar medicamentos que deben actuar contra un plasmodio que, a su vez, está dentro del organismo humano, son señales de que la solución no está a la vuelta de la esquina. “La malaria ya nos ha dado muchas sorpresas”, añade Cortés por teléfono desde Barcelona. Pero en medicina el primer paso es encontrar la diana, y, a partir de ahí, desarrollar el arsenal.
Jose Manuel Moreno